Síguenos: Facebook Twitter Google Plus
El programa que presentamos está bien lejos de ser un simple manual. No se seduce con manuales, sino poniendo en práctica una serie de principios y de habilidades personales que deben adaptarse a cada circunstancia.

Seducir, un arte personalizado

El espíritu de la seducción

Seducir es más que cualquier otra cosa un arte individual. A menudo se encuentran manuales de seducción en internet. Este no es nuestro objetivo. No se seduce con los manuales, sino poniendo en práctica una serie de habilidades personales y de nociones generales que deben constantemente adaptarse a cada circunstancia con creatividad, buen sentido y buena dose de personalización. No se seduce tampoco con la hipnosis.

Aprender la seducción no consiste en aprender a decir frases aprendidas de memoria y tampoco seguir secuencias prefabricadas para obtener números de teléfono. Además, tener el teléfono de una chica no significa que la hemos seducido. Y no se trata tampoco de ir a buscar en el manual cómo habría que comportarse en el próximo encuentro. ¿Qué satisfacción habría en llevarse a la cama a una mujer seducida con un manual? No hay nada más lindo que conquistar con su propia arte y su propio encanto y no ir por la vida repitiendo como un loro ideas de otros.

Seducir consiste en hacer comprender a las mujeres que somos diferentes, claramente despuès de haber dominado los principios de base de la seducción que son los puntos sólidos a partir de los cuales desarrollar su talento de seductor.

Errores comunes de los seductores en hierba

Evitar los errores es una de las cosas básicas más importantes para apender a seducir. Los errores de la seducción no son muchos, pero se cometen muy a menudo y sin darse cuenta por demasiados hombres y demasiado repetidamente. En esta página ilustraremos algunos de estos errores.

Obsesión sexual

No demuestre obsesión seuxual. No pase la vida a cazar mujeres. Trate de tener intereses variados y aficiones que le apasionan, lo que reducirá su ansiedad a la hora de seducir y lo volverá igualmente más interesante en general.

No sea demasiado bueno con las mujeres

Uno de los peores errores que se pueden cometer es renunciar a hacer lo que se quiere o a ser lo que somos sólo para gustarle o complacer a alguien. Un hombre interesante debe saber decir "no" y debe darse su justo valor. Debe respetarse y darse a respetar, aún corriendo el riesgo de perder la mujer que quiere seducir. Es difícil pero necesario, a veces hay que arriesgar para poder ganar.

Hasta las mujeres más dominantes terminan por sentirse invariablemente atraídas por los hombres que no pueden controlar. Si demuestra de ser alguien que está dispuesto a perderlo todo a portar de no jugarse el respecto de sí, obtendrá seguramente un efecto. Por muy bella, inteligente, buena en la cama o virtuosa que sea, usted debe demostrar que está dispuesto a perderla si se encuentra en situaciones de no poder tratar sin perder el respeto de sí mismo. Este principio es muy importante porque le evita perder el interés de ella y le asegura el mayor respeto.

Considerar sólo los riesgos de un acercamiento

Muchos hombres, a la hora de seducir a una mujer se hacen mil preguntas y tienen miles de dudas. Piensan sobre todo en lo que tienen que perder y no en lo que tienen que ganar. Ante todo considere esta importante realidad:

Si usted no lo intenta, ya es no.

Por lo tanto ya perdió, ya se acabó y no hay peor gestión de la que no se hace. Por lo tanto si no haciendo nada ya es no, entonces ¿por qué no intentar? Parece simplista, pues vamos a plantearlo de otra manera: en vez de concentrarse sobre los riesgos, concéntrese sobre las ventajas del resultado. Piense en lo que desea, en cómo sería estar con ella, en lo que sentiría viéndola desnuda, besándola donde quiera, teniéndola en sus brazos. Piense en las sensaciones que tendría. Cada vez que se acerca a una mujer, piense en lo positivo del resultado y luche en función de ello.

No asumir sus deseos

A veces, cuando decimos algo directamente a una mujer que nos gusta, hay muchas que juegan la comedia, finjen que están escandalizadas y dicen cosas como "¿Qué? ¿Estas loco?", o tienen expresiones de asombro, con el objetivo de ponerlo a prueba, de hacerlo sentir incómodo, para ver si se desanima, si se siente ridículo al punto de desistir e inventar una justificación o una excusa.

Si reacciona así, según las previsiones, demostraría sentirse poco seguro de usted mismo, porque acaba de decir algo y lo acaba de denegar tres segundos después. Usted no sabe lo que quiere. ¿Qué puede esperarse una mujer de un hombre así? Este es un típico test femenino para ver si usted está a la altura. Siempre las mujeres lo pondrán a prueba.

Si dice algo que desea, quizás en el momento equivocado, no puede echarse por atrás una vez que lo ha dicho. Al contrario debe mostrarse aún más audaz, demostrando seguridad en lo que quiere, sin mostrar el menor temor. Esto la excitará. Claro, todo depende de las circunstancias, puede insistir o no insistir según el caso, pero siempre debe mantenerse fiel a lo que dice y si no se siente seguro no lo diga, pero una vez que lo haya dicho, tiene que ir hasta el fondo.

Recomendaciones de llamadas o citas

No proporcione detalles inútiles

Un detalle inútil es cuando usted da una información secundaria que no es estrictamente necesaria para lograr su objetivo inmediato. Por ejemplo si su objetivo inmediato es acordar una cita y usted llama a una chica durante una semana sin encontrarla, a la vez que la encuentra no diga cosas como "¡Al fin te encuentro! ¡Hace una semana que estoy tratando de comunicarme!". Se trata de indicadores de vulnerabilidad que bajan su prestigio de seductor y revelan inseguridad. Haga siempre como si usted la estuviera llamando por primera vez, es decir como si nada.

Obvio, estamos hablando de cualquier género de detalle inútil, no sólo en relación con las llamadas. Todas las veces que usted da un detalle que revela una debilidad potencial o efectiva, es un error. Al principio de una relación, el hombre debe ser muy astuto.

Evite dar citas imprecisas

Con esto no no referimos a dar malas direcciones, sino a ser exactos cuando establecemos citas de manera a garantizar sus posibilidades. Por ejemplo en vez de preguntarle "¿Qué haces el sábado que viene?" o "¿Cuándo estás libre?", diga más bien "¿Nos vemos el sábado por la tarde? Voy a buscarte y vamos al lugar xyz". O sea proponga algo bien definido y bien planeado, hasta esta última afirmación como si ella ya le hubiera dicho que sí. Y espere su reacción.

Claro si tarda mucho en responder o inventa una excusa, entonces es señal que no está muy entusiasmada. Normalmente cuando una mujer quisiera salir pero está ocupada propone una solución alternativa como "Sábado no puedo, pero ¿por qué no domingo?". O sea le dice enseguida cuando podría. Si en cambio se mantiene evasiva y dice algo como "Sábado no puedo pero podemos vernos otro día", entonces esto tiene toda la pinta de ser un rechazo elegante. En este caso debe actuar de hombre y pasar a la fase de desenganche, o sea se despide con una frase de circunstancia dejando entender entre líneas que usted la está planchando.

No de citas dilacionadas

Lo ideal sería no llamar demasiado pronto, de hacerlo lo más tarde posible antes de la cita, esto para evitar las trampas de las confirmaciones. Ahí puede esconderse otro test lanzado por las mujeres. Por ejemplo usted llama un lúnes para pedir una cita para el sábado y ella le contesta algo como "Estaría bien el sábado, pero llámame el viérnes para confirmar". Atención, puede ser una trampa. Puede que efectivamente no sepa todavía lo que hará el sábado. Pero también es posible que quiera reservarse aquel día para hacer algo mejor que verle. O simplemente quiere ver cómo usted reacciona.

Para disminuir el riesgo de estas respuestas es buena norma reducir el intervalo entre la llamada y la cita. Si desea verla el sábado, llámela jueves o viérnes directamente, así hará que esta excusa sea prácticamente inverosímil. Si el intervalo entre la llamada y la salida es corto y usted la nota evasiva, entonces la respuesta a dar es esta: "¿Llamarte el viérnes? No me parece una buena idea. Vamos a vernos otro día, cuando estés menos ocupada".

De esta manera si ella le estaba lanzando un test, acaba de superarlo. Si en cambio tenía la intención de burlarse de usted, comprenderá que usted es un hombre verdadero y enseguida se sentirá más interesada. Vuelve a llamarla al cabo de unos días para tantear el terreno y si aún siguiera en las suyas, pues, ¡descárguela!

No hable por teléfono justo por hablar

Idealmente, si está seducilendo a alguien, debería usar el teléfono sólo para ponerse de acuerdo sobre algo o para decir algo rápido como un saludo. No debería usar el teléfono para seducir, a menos que la distancia o determinadas circunstancias no le obliguen a eso.

En la guía práctica de seducción, en la rubrica seducir al teléfono, pero también en otros lugares, hemos explicado los peligros sobre el uso del teléfono como medio para seducir y no nos repetiremos. Aquí diremos simplemente que se trata de otro error común del seductor principiante, porque por teléfono usted sólo es una voz, no puede avanzar mucho físicamente. Y esa es una bala perdida porque si se le ocurre decir algo eficaz no podrá aprovecharlo y ¡en cambio se expondrá mayormente a cometer errores! Por lo tanto cualquier cosa diga no le daría ventaja.

En consecuencia, todas las veces que habla con una mujer al teléfono trate de terminar lo más rápido posible una vez obtenido lo que quiere. Por ejemplo, una vez que ha obtenido una cita es inútil seguir hablando, quizás corriendo el riesgo de decir tonterías. Recuerde que la presencia personal tiene un poder seductivo mucho mayor respecto a cualquier llamada o chat. Haría mucho mejor en hablar con ella en cuanto se encuentren, especialmente si aún nunca ha salido con ella. Mucho mejor hablar en persona e ir al grano lo más pronto posible, en vez de pasar largo minutos al teléfono, totalmente improductivos.

No deje mensajes en la casilla vocal

Las mujeres no llaman nunca a desconocidos con los cuales no tienen aún cirta confianza. Por lo tanto si deja un mensaje, usted la está obligando en cierto sentido a llamarlo, lo que probablemente no hará y lo obligará a usted a volver a llamar, haciéndole bajar su prestigio de seductor. Esto es algo que le hará seguramente perder el primer asalto, con notables dificultades de recuperación, hasta para el hombre más interesante.

Nunca sea vacilante a la hora de acordar algo

Si, en un acercamiento cualquiera, se muestra preocupado o inseguro, las mujeres toman la ventaja enseguida. De hecho, ¿Cómo puede una mujer sentir interés hacia un hombre que le tiene temor? Hombres que nunca se dejarían pisotear por otros hombres se muestran marionetas frente a ciertas mujeres. Esto no puede suceder. Al contrario, si se muestra despreocupado, indiferente, decidido en lo que quiere, será usted que la hará sentir nerviosa. Recuerde que en estas cosas no gana quien tiene la razón, sino el que es más seguro de lo que dice. Puede decir hasta la cosa más absurda, pero si la dice con la más grande seguridad, serán los demás que dudarán.

Mecanismos de la atracción
www.pene-sano.com

www.soloporella.com