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La seducción no se basa en trucos incorrectos, sino sobre técnicas reales y merecedoras donde todas nuestras habilidades personales y nuestra personalidad son puesta en evidencia para asegurar nuestros chances de victoria.

¿Qué se entiende por el concepto de "seducción rápida"?

Este programa ha sido pensado para todos aquellos que consideran que la seducción sea un tema digno de profundización, siendo arte en parte entera, un arte que no tiene nada que ver con su encanto aparente. Está basado en muchos estudios en materia de psicología femenina y sobre las verdaderas técnicas de seducción que reposan sobre el arte de un oficio viejo como el hombre. Desde el año 2 A.C. el filósofo romano Ovido escribió su primer tratado sobre el tema. Pero antes de volverse una teoría, la seducción siempre ha sido una preocupación constante para todos los hombres. Este programa constituye la cumbre de todo lo que está conectado con el arte de seducir y sus dificultades.

Nuestro programa de seducción no está basado en un método mágico que permite de poner en trance a cualquier mujer haciendo recurso a fantomáticos y discutibles métodos hipnóticos. Por seducción rápida nos referimos a un método basado en el concepto original de seducción entendida como arte y no como truquito para cubrir nuestras incapacidades.

La mayor parte de los sitios de seducción propoen métodos de hipnosis o de manipulación neurolinguística (PNL). Nosotros no creemos a la hipnosis porque consideramos que ningún ser humano pueda ser hipnotizado sin saberlo o contra su voluntad. Mientras que la programación neurolinguística (PNL) es un concepto demasiado débil para ser tomado en consideración, no reposa sobre ninguna base racional e insiste especialmente sobre el hecho de que el ser humano pueda ser manipulado e instrumentalizado sin darse cuenta según los intereses personales del seductor. Aunque suponiendo un improbable funcionamiento de este método, quedaría un procedimiento incorrecto, que no se basa en una seducción verdadera, sino sobre un truco barato. Los sitios que promueven dicho método, aparte de dejar la perplejidad que dejan, tienen el único interés de vender sus métodos a hombre ingenuos, persuadidos que para seducir, pocos trucos a buen mercado son suficientes. ¿Acaso ha visto alguna vez a alguien en la calle o en cualquier otro contexto seducir a una mujer programándola neurolinguísticamente? Nosotros por lo menos nunca lo hemos visto.

La verdadera seducción se basa en la comprensión de las mujeres y de su psicología, en el arte de persuadirlas, en el poder y la sugestión de la personalidad y - ¿por qué no? - en la transformación y mejoría de ésta. Otros puntos son igualmente esenciales, como las actitudes justas, la manera de dar el primer paso, las maneras de presentarse y de lucir, la seguridad en sí y muchos otros factores absolutamente concretos que siempre han existido y que hacen la diferencia real entre el arte de saber seducir - ya que los seductores siempre han existido - y la incapacidad de quien nunca ha sabido tratar con las mujeres. Este programa de seducción rápida tiene el objetivo de aumentar al máximo su comprensión del sexo femenino. Muchísimo depende de la manera de uno de presentarse ante los demás, de la manera en que uno se siente y de la manera en qué transmite su personalidad. Atención, esto no quiere decir que, para aprender la seducción hay que cambiar de carácter, todo consiste simplemente en transformar su forma habitual de ser de manera tal a hacerla más atractiva. Y eso exige el conocimiento de todos los ingredientes fundamentales del arte de seducir.

Saber seducir significa también conocer y evitar muchos errores comunes que la mayoría de los hombres cometen con las mujeres. La seducción que indicamos es rápida no porque le permite seducir a cualquiera inmediatamente, sino porque le enseña justamente a no cometer estos errores y a dirigirse más bien hacia una dirección tal de asegurarle las mejores probabilidades de éxito, llegando por lo tanto de manera más rápida y segura al resultado deseado. ¿Cuál es su objetivo en una situación determinada? ¿Una noche de amor? ¿Una aventura? ¿Una relación a corto o a largo plazo? El método de seducción es siempre el mismo, lo que cambia es su finalidad con la que lo dirige y cada procedimiento requiere caminos más o menos distintos.

Una personalidad es capaz de evolucionarse y progresar a partir de cualquier punto de partida de tal manera de lograr mejores resultados en la vida y - en nuestro caso - en la seducción y en amor. Se puede progresar desde todos los puntos de vista, no sólo desde el económico o social, sino también personal, es más, este último es enteramente bajo su control, pues ¡aún más accesible y fácil de modificar! Los que no se evolucionan es porque no quieren hacerlo. Para cuestiones de pereza, de costumbre o de acomodamiento, la mayoría de los individuos tienden en mantenerse así como son y se resisten al cambio. Aprenden algo y se conforman con lo que seaben, no se esfuerzan para seguir mejorando. Sin embargo, mejorar su propia persona no sólo es posible, es hasta de rigor si somos ambiciosos y la seducción no es una excepción. Seguramente habrá aprendido a seducir de cierta manera, tanto empíricamente o en vertud de sus capacidades personales o basándose en su sociabilidad o en su aspecto físico. Pero si lo que usted sabe no le es suficiente y quiere progresar aún más, entonces no sólo debe estar dispuesto y listo para el cambio, sino también es el momento de aprender las reglas fundamentales de la seducción para ir aún más allá de lo que ya sabe. Este discurso se extiende a todos los aspectos de la vida, no solo al arte de seducir.

Los elementos que conducen a la conquista de una mujer son relativamente pocos. Pero la diferencia fundamental entre estos elementos es que algunos dependen de usted, otros son indirectamente a su alcance y otros más están completamente por fuera. Uno de nuestros refranes favoritos es: « Toma lo que tiene y haz con eso lo mejor que puedes ». Traducido en términos de seducción, esto significa que hay que considerar todos los elementos que están bajo nuestro control y explotarlos al máximo para maxmizar nuestras posibilidades de éxito.

La seducción no es una ciencia exacta y no se basa en axiomas o teoremas. Cada mujer es un ser único y aunque entre las mujeres hay más semejanzas que diferencias, no existen tácticas de seducción o recetas que funcionan con todas. No hay métodos infalibles, sino sólo técnicas generales que, si debidamente combinadas, permiten acumular todas las posibilidades a su favor. Pero justamente siempre hay que partir del presupuesto que todas las mujeres son semejantes entre ellas, en el sentido que tienen tendencias similares y características comunes, no por nada existen ciencias como la sociología y la estadística, que, aún sin ser exactas, han alcanzado un nivel de sofisticación bastante satisfactorio para hallar conclusiones más o menos precisas. Cada cual es distinto, pero la naturaleza humana no cambia y aún menos la femenina. El Príncipe Encantador ha hecho soñar chicas del mundo entero y sigue haciéndolo a pesar de las diferencias personales y culturales. Los famosos en general, que a menudo personifican a los mitos, tienen el mismo éxito a pesar de las diferencias individuales y culturales de sus seguidores.

Las mujeres esperan de los hombres siempre, más o menos, el mismo tipo de cosas. Punto. Y un hombre, para seducirlas, no debe necesariamente corresponder a los mitos. La cosa más importante no es ser el Príncipe Encantador, tener el cuerpo músculoso o un bonito rostro, sino transmitir las emociones que representan el Príncipe Encantador, un cuerpo músculoso o un rostro interesante. Estas emociones son idependientes de las circunstancias que las generan. Es la misma mente que las creas en cualquier circunstancia. Estas emociones pueden ser inducidas y, de hecho, son inducidas cada vez que una mujer se deja seducir por un hombre. ¿La prueba? ¿Cuántas veces has usted visto una mujer muy bella en compañia de un hombre con un aspecto decididamente mediocre? ¿Cree usted que se ha tratado siempre de un hombre multimillonario? Esperemos sinceramente que no sea el caso, porque los millones no aumentan su encanto de un milímetro, es mucho mejor conquistar a alguien gracias a sus propios méritos personales, porque una mujer que está con usted por interés nunca será como una que se siente realmente atraída por usted.

Nuestro programa de seducción se basa también en la experiencia práctica, ya que cada teoría muere delante la realidad de los hechos. La mayor parte de los hombres no tienen ninguna idea sobre lo que las mujeres realmente quieren. Por incomprensión de la naturaleza femenina e ignoranza de los principios de la seducción se esfuerzan en conquistar desde un ángulo totalmente erróneo no hallando otra cosa que hacer que las mujeres se sientan MENOS atraídas por ellos. Quien obtiene estos resultados no tiene culpa, a fin de cuentas no sabe hacia donde dirigirse. Pero lo que es cierto es que, en la seducción, 90% de las probabilidades de éxito dependen directamente de lo que USTED hace y de CÓMO lo hace.

Aprender la seducción no es gratuito y no estamos hablando desde el punto de vista económico, sino del personal. Tendrá que trabajar mucho antes de triunfar, pero todos sus esferzos valdrán el resultado final. Saber seducir es algo que no tiene precio, ya que permite tener éxito con las mujeres y también en la vida, en el trabajo y en las relaciones interpersonales en general. Si lo piensa bien, la seducción cambia totalmente nuestra vida y constituye la verdaera y única diferencia entre la frustración y la felicidad. Freud decía que todo lo que hacemos lo hacemos en función del sexo. Aunque si hoy en día las teorías de Freud son discutibles sobre más de un aspecto, queda el hecho que no hay nada en la vida que haga sentir a un hombre más realizado que el hecho de saber de poder conquistar a muchas mujeres, aunque si al final quizás sólo querrá una, pero el hecho de sentirnos capaces nos hace sentir más seguros y por lo tanto más serenos, menos preocupados y por lo tanto más felices.

Ahora sabe que la seducción puede ser mejorada, que puede aprenderla y que, mediante nuestro programa, tiene un medio válido para lograrlo. ¡Pues, es el momento de actuar ya y sin vacilaciones!

Compendio del programa