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Los falsos mitos más comunes de la seducción, desmentirlos es uno de los objetivos más básicos del aspirante seductor.

Falsos mitos sobre la seducción y las relaciones de pareja

La seducción no es libre de sus falsos mitos. Algunos de estos son parcialmente ciertos, otros totalmente falsos. Comprenderlos es importante porque muchos hombres se sienten intimidados por estas creencias comunes y prejuicios, pues liberarse de ellos es ya un gran paso para progresar como seductor.

Estos mitos no muy numerosos y fáciles de recordar, resumen casos típicos relacionables con otros. Claramente los mitos de la seducción serían muchos más. Algunos están indicados en el programa. Otros son acesorios, en el sentido que están en relación con los de base que ya se describen aquí, por lo tanto enumerarlos todos sería largo y aburrido.

  1. Mito: Hay que ser rico, famoso o ambos para seducir a las mujeres.
  2. Realidad: Claramente todo depende de lo que busca. Si usted es rico puede pagarse 5 escorts diarias y así ahorrará mucho tiempo. Si de los contrario es de los que no aman sólo el sexo bruto y falso y le gusta enamorar, entonces siendo rico tendría más facilidad para encontrar gente que finja interés para usted, precisamente por interés. Por lo tanto un hombre rico debe poseer también otras cualidades, sino siempre será vencido por quien ejerce encanto real. Mientras que si usted es famoso, tendrá muchas fanes que soñarán con usted, pero... ¿Lo soñarán a usted o al personaje que usted representa? Una vez más corre el riesgo de correr en el falso amor, o en la decepción de Brigitte Nielsen, para dar un ejemplo, que en los años 80 se enamoró de Rocky y terminó desencantada del verdadero Sylvester Stallone, con el cual se divorció tan sólo dos años después de haberse casado.

    Muy pocos son los casos donde un divo llegue a tener una relación o un matrimonio con una fan. Casi todos los famosos se unen con gente de su nivel, cantantes con modelos, actores con bailarinas y así sucesivamente. ¿Cree usted que esto sucede porque los vip son más bonitos que las personas comunes? ¿O porque existe la creencia de un nuevo concepto de neo-mésalliance vip inviolable? ¿Y por qué los ricos también se unen generalmente y casi siempre con otros ricos? ¿Una vez más por la misma razón? ¿Estamos volviendo a una nueva aristocracia o bien las cosas nunca se han evolucionado sino sólo han cambiado las etiquetas?

    En parte, cierto, en parte todo cuadra, pero hasta cierto punto. En realidad, a raíz de todo esto - incluyendo el concepto de mésalliance - existe una regla bastante elemental de la naturaleza humana:

    Regla Fundamental de la Naturaleza Humana No. 1: Cada cual en la vida quiere ser elegido por lo que es, no por lo que hace o por lo que tiene.

    El pobre podría sentirse atraído por el rico por interés, o para obtener indudables beneficios en caso de división de bienes, el famoso podría atraer a alguien por la parte que desempeña, por el personaje que representa o por simple vanidad, todas estas siendo razones superficiales que no hacen la felicidad de nadie. Aún querendo sólo aventuras, se corre el risgo de que el pobre o el fan denuncie y acuse al famoso para sacarle provecho, como se ha visto incontables veces.

    Sin embargo la razón más importante para la cual no se puede contar sobre el poder, la riqueza o la celebridad es esta: son cosas que nada tienen que ver con la seducción. Este es un curso de seducción para quien quiere aprender a seducir. Si tiene un carro de marca Ferrari y quiere seducir, pues estacionelo lejos, no haga trampa, la seducción es el arte puro y duro de seducir al próximo, no se admiten trucos parecidos, es como hacer una prueba escolar y fijarse en un papel, si no lo descubren aprobará la asignatura, pero no habrá aprendido nada. ¿Todo claro?

    Casanova, por ejemplo, no era claramente rico y menos aún famoso (en sus tiempos), es más, a menudo desempeñaba el papel de servidor, sin embargo ha sido uno de los más grandes seductores de la historia. En otros términos, las ventajas materiales pueden facilitarle la tarea, pero se trata de ventajas pasivas, en este caso seducimos por lo que tenemos (dinero o fama), pero no por lo que somos o lo que sabemos hacer y cuando es así el fracaso es muy probable. La seducción en cambio es una habilidad personal, un dato activo de nuestra persona, podríamos utilizarla siendo ricos, pobres, famosos o desconocidos. El verdadero seductor siempre logra seducir por causa de sus capacidades personales, independentemente de las ventajas de partida que pueda eventualmente tener en su arsenal.

    Uno de los errores más típicos es el de quejarse del hecho de no ser ricos o de tener alguna otra ventaja para justificar nuestros fracasos o por no tener ulteriores iniciativas. Nadie es perfecto y es muy cómodo quejarse, juzgar al mundo o criticar a las mujer a causa de nuestra falta de éxito. Quejarse es siempre la solución más fácil aún si no resuelve ningún problema. Los ganadores son los que asumen sus responsabilidades, no los que las descargan. Deje correr sus eventuales impresiones negativas sobre las mujeres, porque siempre serán el resultado de alguna frustración personal. Las mujeres son lo que son y nuestro problema no es criticarlas, sino conquistarlas.

    Además, ¿cuántos de ustedes tienen la posibilidad de ser ricos o famosos del día a la mañana? ¿Se puede contar sobre algo así? Las metas sin fecha de realización son sueños. Es pensar a un logro sin conocer la manera de alcanzarlo y sin marcar las etapas para llegar a él. En la vida soñamos cada vez que quitamos la mirada del objetivo. A este propósito podrá encontrar útil leer este corto decálogo que describe las diferencias entre ganadores y perdedores.

  3. Mito: Hay que ser bonito para seducir
  4. Realidad: Las mujeres quieren ser seducidas por verdaderos hombres, no corren detrás de chicos lindos y delicados. La belleza en el hombre no es la misma que en la mujer, aunque si sola no basta tampoco en el caso de las mujeres. Un hombre no necesita ser necesariamente bonito para seducir, el hombre que seduce es a menudo interesante, masculino, seguro de sí mismo, romántico, valiente, viril, etc. En breve, posee todas estas cualidades típicamente masculinas que gustan a las mujeres. Claro la apariencia y sobre todo la presencia ayudan. Un hombre interesante y fuerte atrae mayormente al sexo femenino y siempre es importante mejorar y cuidar su propio aspecto, pero la impresión del aspecto únicamente no dura mucho. Recuerde la regla de la seducción número 8: la verdadera belleza del hombre está en su mente. Siempre hay que tener algo más por encima de la apariencia.

  5. Mito: Sea amable, acomodadizo y complaciente y tendrá sexo
  6. Realidad: Un hombre demasiado amable o que siempre está disponible es a menudo poco interesante. Ser gentil y amable es una cualidad muy apreciada en el contexto de la amistad y de las relaciones sociales, pero es una cosa horrible en el contexto de la seducción. No hay que confundir entre romantismo y disponibilidad dócil. Son dos cosas completamente distintas. El hombre romántico hace avances, es dulce y amable, pero no serviciable. Mantiene sus posiciones y en la ocurrencia se guarda aspectos misteriosos e imprevisibles. Y se deja desear todas las veces que es necesario. Mentras que ser gentiles y acomodadizos es algo que nos hace completamente previsibles, nos hace a menudo las víctimas de las mujeres que nos interesan, estamos sometidos a ella y no la atraemos. Un hombre así emana frecuentemente una necesidad de afección, todas cosas homanas, es cierto, pero la necesidad no es interesante cuando se trata de seducir, de atraer y de conquistar. Más detalles sobre este tema en esta página.

  7. Mito: Déle consejos a una mujer y ésta te amará
  8. Realidad: Muchos hombres creen que abriendo emocionalmente a una mujer, ésta se interesará mayormente a ellos. Por ejemplo una mujer puede pedirle consejo sobre sus problemas sentimentales son otro. Es un caso que pasa muy a menudo. Si usted sólo siente un interés amical hacia ella, entonces adelante, le hará bien. Pero si le interesa como mujer y cree que quedando a la escucha de sus problemas logrará atraerla, entonces está perdiendo su tiempo.

    Regla Fundamental de la Seducción No. 9: Las mujeres son especiales para categorizar a los hombres. Los ponen enseguida en la categoría del amigo o en la del pretendiente.

    Una mujer que lo considera como un simple amigo no se interesará a usted sólo porque usted le da buenos consejos. Las mujeres se sienten atraídas por los hombres que las seducen, no por los amigos comprensivos. Si usted sólo es un amigo dadivoso, ella continuará a darse a todos los que no son bastante sensibles como para comprenderla y probablemente regresará a usted para pedirle consejo sobre su última relación.

    Nunca sea el consejero de una mujer si usted quiere esta mujer. Lo mejor que puede hacer con una chica que le interesa es intentar seducirla, con medios más apropiados. Claro puede ser rápido o darse su tiempo, pero siempre tiene que mantenerse interesante sin cometer el error de jugar al psicólogo. Profesionales en este tipo de consultas hay miles y usted probablemente no es de ellos. Piense más bien en seducirla.

  9. Mito: Seducir a las mujeres es demasiado difícil
  10. Realidad: La seducción es quizás complicada pero al final es una habilidad que se desarrola como otras. Una vez que habrá aprendido ciertas técnicas, lograr conquistar será para usted algo rutinario.

    No olvide que para adquirir cualquier nueva habilidad hace falta tiempo. Pero una vez adquirida, una vez que habrá dominado las técnicas que lo ayudarán a despertar el interés femenino, todo lo parecerá más simple. Todo es difícil la primera vez que se intenta hacerlo. Pero la dificultad es necesaria para obtener logros y vencer. La seducción es un arte. Cualquier arte posee sus fundamentos. Y muchos talentos se desarrollan y se descubren a traés del conocimento de las bases. Tener buenas bases quiere decir facilitarse ya la mitad del camino. El resto depende de su creatividad. Si está aquí, entonces el tema de la seducción le interesa y la mitad de la creatividad está hecha de interés y motivación. Claro, sería falso afirmar que todos pueden volverse grandes seductores. Pero la seducción es un arte más fácil del arte. Si aprende las bases necesarias, aún sin ser un gran seductor, tendrá por lo menos todas las herramientas necesarias para seducir más fácilmente y actuar según un camino familiar.

  11. Mito: Cada mujer tiene su tipo y si no correspondemos al mismo no tenemos chances
  12. Realidad: Usted también tiene su tipo hasta el día en qué descubrirá que amará a muchas mujeres que no corresponden con el mismo. Claro, siempre hay preferencias, pero se trata de preferencias relativas porque nuestra vida no es un esquema. ¿Cuántas veces vemos a una mujer hablar de su tipo ideal para luego verla elegir algo totalmente distinto? Hay la mujer que detesta a los rubios y que le gustan a los morenos bronceados y al año la vemos con un tipo con espejuelos, con el cabello color cenisa y flaco de dar miedo. Estas cosas suceden y todos nosotros las vemos en un momento dado. ¿Cree usted que hay tantas mujeres que fracasan completamente sus objetivos? En realidad ninguna mujer puede decir exactamente lo que realmente quiere en un hombre. Las mujeres podrán simplemente decirle lo que creen desear. Ellas creen personificar en un modelo físico lo que en realidad están buscando en una personalidad. Si usted cree que una mujer tenga que decirle qué tipo de comportamiento hay que tener con ella, usted está en realidad destruyendo uno de los aspectos más encantadores de la naturaleza salvaje. Además, los deseos de una mujer son a menudo inconscientes - para no desir inconsistentes - por lo tanto es un error de darlo todo por definitivo.

  13. Mito: Una mujer bonita es más difícil e inalcanzable
  14. Realidad: Totalmente falso. La facilidad de una mujer no depende de su aspecto físico, nosotros conquistamos a las mujeres a las cuales gustamos, poco importa si son bonitas o feas. La única diferencia es que la mayoría de los hombres se sienten menos seguros ante mujeres más bonitas, pero el hecho de que usted tenga eventualmente un mayor número de rivales no quiere decir que no pueda gustarle a una mujer determinada ni que las mujeres más feas se conformen con menos de lo que a ellas le guste. Para saber más sobre este tema consulte esta página.

  15. Mito: La seducción debería ser equitativa y recíproca y no debería ser siempre el hombre en dar el primer paso
  16. Realidad: He aquí un deseo puéril de quien justufica sus propios fracasos. Primero que todo hay que decir que, en realidad, la seducción sí, es recíproca. Sólo que las mujeres no seducen de la misma forma que los hombres. ¡Una mujer puede estar interesada en un hombre y puede hasta seducirlo sin que éste se de cuenta! Muchas historias donde ha sido un hombre en dar claramente el primer paso, ¡nunca hubieran sido posibles sin la contribución de la mujer! La mujer seduce haciéndose desear, coqueteando, tirando flechazos e induciendo al hombre en dar este famoso primer paso que a lo mejor no hubiera dado sin encontrar a esta mujer atractiva, o sea, si la mujer no hubiese hecho nada para seducirlo. Por esta razón, quien no conoce la seducción no se da cuenta del papel femenino en ella, está persuadido de haber dado el primer paso o que sólo sea el hombre quien seduce y se queja cuando no logra ver el interés en una mujer o pierde una ocasión por no haber sabido seducirla.

    La realidad es que una mujer, por naturaleza, nunca da el primer paso (por lo menos en general). Puede lanzarle mensajes, intentar de hacerle comprender que le gusta y que está bien dispuesta hacia usted, pero nunca tomará la iniciativa. Es una tarea que le incombe, por dictamen, al hombre. Las mujeres siempre esperan que la iniciativa venga del hombre. Sería poco interesante el hecho de saber que si ella no toma la inciativa, entonces no hay nada que hacer. Algunas mujeres prefieren hasta renunciar al tipo que les gusta a portar de no tomar la iniciativa. Un hombre que no la toma es poco atractivo, no corresponde a las prerogativas de los hombres interesantes.

    A pesar de todos los progresos sociales de la igualidad de los sexos, las mujeres serán siempre mujeres. Además, es precisamente el gusto del risgo y el sentido de la conquista que debería ser lo más estimulante para un hombre. Más la conquista es un desafío, más ella es satisfactoria. También para una mujer, no hay nada mejor que dejarse hacer la corte. Estas son tendencias fundamentales del hombre y de la mujer, los siglos no las han cambiado, ¿cómo podría lograrlo usted? Es la naturaleza, no la cultura que dicta estas costumbres. También en el reino animal, siempre es el macho que va a la caza de la hembra en celo, excepto pocas excepciones. Acepte por lo tanto su naturaleza masculina y más bien tómele el gusto, recupere el género de satisfacción que quizás ha olvidado de desear.

  17. Mito: Si una mujer no nos muestra un interés marcado, entonces no está interesada en nosotros
  18. Realidad: No siempre es el caso. No confíe demasiado en el humor de las mujeres y de sus acciones aparientes. Una mujer puede morirse por usted sin que haga ninguna señal para hacérselo entender. Y hay más: a veces una mujer lo provoca y no se comporta con usted como con todos los demás precisamente porque usted le gusta. Esto es contradictorio, pero las mujeres son así. No siempre son racionales. Se dice a menudo que es difícil comprender a una mujer porque las mujeres hacen a menudo cosas que no tienen sentido para un hombre. Además una mujer puede simplemente estar de mal humor o encontrarse en una situación donde no puede expresarse libremente. O simplemente lo está poniendo a prueba. Y pueden existir infinidades de otras razones. El hecho de que una mujer lo trate con frialdad no quiere decir necesariamente que no se sienta interesada en usted. Observe la literatura y el cine, hay muchos ejemplos de este género. En este programa, aprenderá a conocer mejor la naturaleza femenina y se asombrará menos antes sus reacciones a menudo imprevisibles. Aprenderá también a desarrollar estas cualidades típicas que le permitirán tener mucha más confianza en usted mismo en las situaciones más difíciles.

  19. Mito: Si una mujer no nos conoce realmente no irá a la cama con nosotros
  20. Realidad: No es una regla, esto depende únicamente de las circunstancias. A menudo es precisamente el inverso que sucede. Las fantasias femeninas de la aventura con el desconocido son un caso conocido. Esto quiere decir que para una mujer es a menudo más fácil dejarse convencer por alguien que no forma parte de su vida de todos los días. Por ejemplo si usted viaja en una ciudad o en un país extranjero y encuentra a una mujer, es probable que ésta sienta menos inhibiciones, ya que nadie lo conoce a usted, nadie podrá juzgarla por haber ido a la cama con usted. Si en cambio usted forma parte de su círculo, de su entorno de trabajo, de lo de sus amistades o de los lugares que ella conoce, es más difícil que se dé a usted tan fácilmente, pero también en este caso, todo depende de las circunstancias y de sus habilidades.

    Por lo tanto la regla a recordar es la siguiente: siempre piense en términos de circunstancias, no se deje nunca influenciar por el sentido común, por los prejuicios de los demás o suyos: una mujer no se expresa casi nunca libremente, no habla nunca de todo lo que ella sueña o desea, especialmente si se trata de asuntos sexuales. Actúe siempre en conformidad de las circunstancias y de lo que encontrará potencialmente ventajoso. Claro, no siempre es tan fácil de entender si tenemos realmente una buena oportunidad todas las veces que ésta se presente. Pero esto forma parte de las habilidades del seductor, cuando habrá aprendido a seducir, será también capaz de no perder ninguna oportunidad y saber reconocer, sino todas, por lo menos la mayoría de éstas.

    Conclusiones

    Si desea ser un gran seductor y aprender algo de las técnicas de seducción rápida, libérese de estos y otros mitos peligrosos y de cualquier otro prejuicio que pueda frenarle. Es el único medio para obtener la vida sexual que siempre ha soñado.

    La naturaleza femenina.