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El programa que presentamos está bien lejos de ser un simple manual. No se seduce con manuales, sino poniendo en práctica una serie de principios y de habilidades personales que deben adaptarse a cada circunstancia.

Seducir, un arte personalizado

El espíritu de la seducción

Seducir es más que cualquier otra cosa un arte individual. A menudo se encuentran manuales de seducción en internet. Este no es nuestro objetivo. No se seduce con los manuales, sino poniendo en práctica una serie de habilidades personales y de nociones generales que deben constantemente adaptarse a cada circunstancia con creatividad, buen sentido y buena dose de personalización. No se seduce tampoco con la hipnosis. Nuestr programa es totalmente desprovisto de estas teorías metafísicas.

Aprender la seducción no consiste para nada en aprender a decir frases típicas o tomar actitudes o asumir posas prestablecidas. Además, obtener un número telefónico no es suficiente para considerar conquistada a una chica. Y no se trata tampoco de ir buscando en el manual cómo habría que comportarse por cada situación dada. Lejos de nosotros la idea de ofrecer un manual. No sólo porque, para describir todas las situaciones posibles tendría que ser largo y aburrido hasta volverse inútil, sino también porque, a fin de cuentas, ¿qué satisfacción se tendría en llevarse a la cama a una mujer seducida con un manual? No hay nada más lindo que conquistar con su arte, con su encanto, lograr con su mente lo otros no han podido hallar.

Seducir consiste ante todo en evitar ciertos errores típicos y al mismo tiempo explotar los puntos más fuertes de su propia personalidad, de manera que las mujeres nos vean diferentes y no como los mismos pringados de siempre o, aún peor, huérfanos de vulva. Consiste además en conocer los principios de base del arte de la seducción que no son muchos. Cada arte tiene sus bases y sus reglas fundamentales. La música sólo tiene 12 notas, entre tonos y semitonos y sin embargo con estas 12 notas se pueden componer una infinidad de cosas. Todas las cosas organizadas, aún las más complejas son reducibles a pocos factores elementares. La seducción también tiene los suyos. Una vez que estos principios son interiorizados, todo el resto depende de su talento y de su determinación.

En esta página ilustraremos algunos ejemplos de errores, de principios y de puntos positivos, de manera a dar una mejor idea sobre el espíritu de nuestro programa.

Los errores cometidos por la mayoría de los hombres a la hora de seducir no son muchos, pero se repiten bastante. Ante todo, deje de sentirse obsesionado por las mujeres y por el sexo. No pase la vida a cazar mujeres. Trate de tener intereses variados y aficiones que le apasionan, esto no sólo con el objetivo de reducir su ansiedad, sino también de ser más interesante en general.

No se muestre hambriento y tampoco serviciable. Uno de los errores más graves que un hombre pueda cometer es renunciar a hacer lo que quiere o ser lo que es para complacer a alguien. Un hombre interesante debe darse su justo valor, ya que para ser respetados hay que respetarse antes que todo, no importa si haya que decir que no o si hay el riesgo de perder a quien nos interese. Las mujeres quieren gobernar a los hombres y por eso siempre se sienten atraídas por los que no pueden controlar. Si usted demuestra de ser alguien que está dispuesto a perderlo todo a portar de no jugarse el respecto de sí, obtendrá seguramente un efecto. Aunque si ella es bella, inteligente, buena en la cama o maravillosa y cualquier otro sentido, debe demostrar que está dispuesto a perderla si lo que usted considera justo es en juego o si se encuentra en situaciones de no poder tratar sin perder el respeto de sí mismo. Este principio es muy importante porque le evita de perder el tiempo y le asegura el respeto y quien dice respeto dice éxito.

Otro error común es el de considerar sólo los riesgos de un acercamiento. Muchos hombres, a la hora de acercar a una mujer se preguntan "¿Y qué pasa si me dice que no, si hago el papel del ridículo?". Muchos son los que se concentran principalmente en lo que pueden perder o en lo que pasa si no ganan. Ante todo, considere una cosa: si no lo intenta, ya perdió, ya es no, ya se acabó. Por lo tanto, no por no, ¿Para qué no intentar? Ok, suena simple, vamos a ponerlo de otra forma: en vez de concentrarse en los riesgos, concéntrese en el resultado. Cuando ve a una mujer que le gusta, aún evaluando inicialmente los riesgos, concéntrese sólo sobre la victoria final. Piense más bien en lo que desea, en cómo sería estar con ella, en lo que sentiría viéndola desnuda, besándola donde quiera, teniéndola en sus brazos. Piense en las sensaciones que tendría. Cada vez que se acerca a una mujer, piense en lo positivo del resultado y luche en función de eso.

Cuando usted desea algo, debe decirlo y ya. Muchas mujeres juegan una comedia. Finjen que están escandalizadas, dicen "¿Qué? ¿Estas loco?", o tienen expresiones de asombro, con el objetivo de ponerlo a prueba, de hacerlo sentir incómodo, para ver si se desanima, si se siente ridículo al punto de desistir e inventar una justificación o una excusa. En este caso demostraría sentirse poco seguro de sí, de ser alguien que no sabe lo que quiere y que no quiere realmente lo que está diciendo querer. ¿Qué puede esperarse una mujer de un hombre así? Siempre las mujeres lo pondrán a prueba. Si dice algo que desea, quizás en el momento equivocado, no puede echarse por atrás una vez que lo ha dicho. Si dice que desea ir a la cama con ella y ella de muestra asombrada, no puede retirar lo dicho, al contrario debe mostrarse aún más audaz, demostrando seguridad en lo que quiere sin mostrar el menor temor. Esto la excitará. Claro, todo depende de las circunstancias, puede insistir o no insistir según el caso, pero siempre debe mantenerse fiel a lo que dice y si no se siente seguro no lo diga, pero una vez que lo haya dicho, tiene que ir hasta el fondo.

También con respecto a llamadas y a citas existen varios errores a evitar. Primero que todo evite detalles inútiles. Aunque si usted la llama por una semana encontrando el teléfono ocupado o no encontrándola en la casa, siempre haga como si llamara por primera vez, como si nada fuera. Además, siempre sea exacto en establecer citas. No sea impreciso, en vez de preguntarle "¿Qué haces el sábado que viene?" o "¿Cuándo es que estás libre?", pregunte más bien "¿Nos vemos sábado por la tarde? Te busco y vamos al lugar xyz". Haga esta última afirmación actuando enseguida como si le hubiera dicho que sí. Después de haberlo dicho espere su reacción. Si tarda mucho en responder o inventa una excusa, entonces es probable que no esté interesada. Generalmente cuando una mujer quisiera salir pero está ocupada propone soluciones alternativas del tipo "el sábado no puedo, pero ¿por qué no domingo?". Es decir, dice enseguida cuando podría. Si en cambio se mantiene en lo incierto diciendo algo como "sábado no puedo pero podemos vernos otro día", todo parece indicar que sea un rechazo elegante.

Otra cosa donde hay que prestar atención es cuando le piden una confirmación, por ejemplo algo como "está bien sábado, pero ¿me llamas el viérnes para confirmar". Parece una trampa. Puede ser que aún no sepa lo que hará el sábado. Pero también puede ser que esté esperando una ocasión mejor para salir con alguien que le interesa más. Para reducir el riesgo de estas respuestas es buena norma reducir el intervalo entre la llamada y la cita. Si desea verla el sábado, llámela jueves o viérnes, así hará que esta excusa sea prácticamente inútil. Además hay que ver con qué tono se lo dice. Si el intervalo entre la llamada y la salida es corto y usted la nota un poco evasiva, entonces la respuesta a dar es esta: "¿Llamarte el viérnes? No me parece una buena idea. Vamos a vernos otro día, cuando estés menos ocupada". De esta manera, aunque si ella tuviese la intención de ganar tiempo para evaluar a un supuesto mejor pretendiente, comprenderá que usted es un hombre verdadero y enseguida se sentirá más interesada. Vuelve a llamarla al cabo de unos días para tantear el terreno y si aún siguiera en las suyas, pues, ¡descárguela!

¿Las coas que hay que decirle a una mujer? Claro, nuestro programa puede proporcionar algunas frases pícara y romántica para acercar, piropos más o menos originales. Pero el punto clave no es eso. Puede decir cualquier cosa. Lo importante es como lo dice. El tono de la voz, el espíritu con que lo dice, los gestos extraverbales, el nivel de seguridad que tranmite. Debe mostrarse único desde el principio para impresionarla.

Todas las veces que habla con una mujer al teléfono trate de terminar lo más rápido posible una vez obtenido lo que quiere. Por ejemplo, una vez que ha obtenido una cita es inútil seguir hablando, quizás corriendo el riesgo de decir tonterías. Recuerde que la presencia personal tiene un poder seductivo mucho mayor respecto a cualquier llamada o chat. Haría mucho mejor en hablar con ella en cuanto se encuentren, especialmente si aún nunca ha salido con ella. Mucho mejor hablar en persona e ir al grano lo más pronto posible, en vez de pasar largo minutos al teléfono, totalmente improductivos. Si los separan miles de kilómetros de distancia, una larga conversación telefónica podría ser útil, pero cuando no es el caso, ¿Por qué perder el tiempo al teléfono cuando puede hablarle en persona?

Si desea ir al grano lo más pronto posible, trate obtener una cita lo más pronto posible, llame rápido, bata el hierro cuando está caliente. Si en cambio desea algo más a largo plazo, entonces puede esperar algunos días antes de llamarla o quizás darle una cita más alejada, pero no mucho. Ambos métodos funcionan y están en función de sus conveniencias.

Recomendación: cuando llama a una mujer para darle una cita no deje mensajes al respondedor y no utilice nunca a una tercera persona como intermediario. Las mujeres no llaman nunca al teléfono a hombres desconocidos si ya no tienen cierta confianza con ellos. Por lo tanto si deja un mensaje, prácticamente la está obligando a llamarlo, lo que probablemente no hará y lo obligará a usted a volver a llamar, haciendo en consecuencia el papel del hambriento. El hecho de dejar un mensaje, un billete con su teléfono o pedirle una cita a través de una amiga de ella, por ejemplo, le hará seguramente perder el primer asalto, con notables dificultades de recuperación. En estos casos, hasta el hombre más interesante o encantador tendría serias posibilidades de perder la partida.

Evite a toda costa de mostrar ansiedad, inseguridad o necesidad. Al contrario, sin caer en lo vulgar, siempre debe tener la cara dura. Más será audaz, más éxito tendrá. Si se muestra preocupado o inseguro, las mujeres toman la ventaja enseguida. De hecho, ¿Cómo puede una mujer sentir interés hacia un hombre que le tiene temor? Hombres que nunca se dejarían pisotear por otros hombres se muestran marionetas pueriles frente a ciertas mujeres. Esto no puede suceder. Al contrario, si se muestra despreocupado, indiferente, decidido en lo que quiere, será usted que la hará sentir con dudas. Será ella que no sabrá más qué hacer y se sentirá ridícula. Recuerde que en estas cosas no gana quien tiene la razón, sino el que es más seguro de lo que dice. Puede decir hasta la cosa más absurda, pero si la dice con la más grande seguridad, serán los demás que dudarán de sus razones.

Claro, aún quedaría muchísimo por decir sobre la seducción, sobre la personalidad y las maneras de ser eficaces para conquistar. Pero el espacio es limitado, todo el resto forma parte del programa.

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Programa de sexualidad femenina para las mujeres y los hombres que las aman